Ali Ünal nos ofrece una traducción explicativa del Corán

La Editorial La Fuente ha publicado una traducción comentada del Corán en castellano, obra del erudito turco Ali Ünal. Cada nueva traducción del Libro sagrado del islam constituye un motivo para volver al texto revelado, para meditar sobre sus cualidades inimitables y sobre su estilo y contenido, y reflexionar sobre la tarea ineludible de la traducción y de la interpretación. Y aún más si la edición viene acompañada de un riquísimo aparato crítico, que incluye nada más ni nada menos que 1.630 notas, un extraordinario prólogo de Fethullah Gülen —uno de los más importantes pensadores musulmanes del presente—, y catorce apéndices, que abordan temas tan trascendentes como la presencia del Profeta Muhammad (paz y bendiciones) en la Biblia, la guerra, el estatus de la mujer, la importancia de los Compañeros del Profeta, la ascensión (mijraÿ), la resurrección… Por si fuera poco, el libro incluye un glosario de los Más Bellos Nombres de Dios, otro de nombres, otro de términos y un índice de materias. En total, 1.416 páginas bellamente editadas y encuadernadas, en una de las mejores y más ambiciosas ediciones del Corán en castellano.

Dicho esto, ¿cuáles son las particularidades de la traducción de Ali Ünal? En el prólogo, el propio autor califica su metodología como “interpretativa”. En esta reseña trataremos de explicar a qué se refiere, de modo que la especificidad de esta traducción (verdaderamente única) quede resaltada.

Desde las primeras líneas del prólogo, el autor sitúa su trabajo dentro del amplio movimiento de retorno a la Palabra revelada, iniciado hace más de un siglo. El Corán ha descendido para sanar los corazones y las mentes, como una cura para la humanidad. Para que esta dimensión terapéutica se realice, son necesarios los médicos que sepan presentarla. Eso es así porque el conocimiento del Corán ha sido negligido, y el materialismo moderno presenta nuevos retos, los cuales requieren de un respuesta apropiada, acorde con los tiempos.

Ali Ünal se lanza con valentía a esta tarea, pero también con humildad, desde la conciencia de que ninguna interpretación puede sustituir al Corán. El Corán tiene respuestas a los problemas actuales de la modernidad, pero no existe una respuesta literal y directa, las respuestas solo pueden ser extraídas a partir de una comprensión global de su mensaje. Esta convicción conduce a Ünal a ensayar una “traducción explicativa”, enriquecida por un amplio conocimiento de las ciencias del Corán, el significado de los términos coránicos, las conexiones inter-textuales, las circunstancias de la revelación y la Sunna del Profeta.

El resultado es una traducción comentada, que intenta que este conocimiento esté presente en cada uno de los versículos, de modo que estos no aparezcan aislados del conjunto. Dos ejemplos serán suficientes (e invitamos a los lectores a comparar con cualquiera de las traducciones a su alcance):

Si alguno de vosotros carece de medios para casarse con una mujer libre y creyente (que se case con) doncellas creyentes de entre las que vuestra diestra posea. (No contempléis el matrimonio con dichas doncellas creyentes como una degradación. Más bien, la degradación es desviarse hacia la indecencia sin casarse). Dios conoce bien todo sobre vuestra fe (y os mide por ella); y (ya seáis libres o esclavos) unos procedéis de otros (perteneciendo como creyentes a la misma fe y comunidad).
(Corán 2: 25)

En este caso, Ünal introduce una serie de interpolaciones, que en parte se sobreentienden en el original y en parte son extraídos del conocimiento del Corán en su conjunto, tanto de su antropología (en este caso: la hermandad e igualdad entre todos los seres humanos, más allá de su clase social) y de sus normas (la prohibición de mantener relaciones fuera del matrimonio). Con esto, sitúa el versículo dentro de la estricta ética coránica y evita las interpretaciones perversas que puedan realizarse, como si autorizase el concubinato.

El segundo ejemplo es de la sura 21, Los profetas:

Y (también menciona a) Dhu’n-Nun (Jonás). Se apartó enojado (de su gente, quienes persistentemente no creyeron y no prestaban atención alguna a sus advertencias) y estaba seguro de que no íbamos a restringir (su vida) a él. Pero finalmente gritó en los velos de la oscuridad (que se formaron en el vientre del pez, el mar y en la noche oscura y lluviosa): «¡No hay más deidad que Tú! Gloria a Ti (pues estás absolutamente por encima de tener cualquier defecto). Sin duda he sido de los malhechores (quienes fueron injustos consigo mismos)».
(Corán 21:87)

En este caso, la traducción sitúa a Jonás en el interior de la ballena, de forma explícita, a pesar de que el texto (en este versículo concreto) no lo hace. La explicación a la alabanza (puesta entre paréntesis) pretende abarcar el sentido del árabe subhanaka, la noción de la inmensidad del océano divino. En cuanto a la interpolación final, pretende expandir la traducción limitada de la palabra árabe ad-dâlimîn, que contiene la noción de oscuridad y de extravío, en base a la ética coránica: los transgresores lo son contra si mismos. Con esto, se incluye más de un sentido de los términos coránicos traducidos.

Estos son dos ejemplos entre cientos. El mérito de este método es el vincular la comprensión de cada versículo al mensaje global, evitando el “atomismo” o la fragmentación caprichosa de la cual adolecen muchas lecturas actuales. Nos situamos ante el Corán como un todo integrado, y no como el lugar del cual extraer unos versículos separados del conjunto, para ser utilizados a nuestro antojo y conveniencia. Más bien, se trata de evitar errores groseros de interpretación y al mismo tiempo enriquecer la perspectiva del lector. Las 1.630 notas constituyen, en este sentido, un auténtico estímulo, no la repetición de un saber cosificado, sino una visión contemporánea, cimentada tanto en el conocimiento de la tradición como en los nuevos conocimientos adquiridos por la humanidad a través de las ciencias de la naturaleza, a las cuales no duda en acudir para clarificar ciertos aspectos. Y eso sin dejar de lado la inspiración y las explicaciones místicas, que conectan su interpretación con Said Nursi e incluso con ibn ‘Arabi. La amplitud de los conocimientos del autor es remarcable.

Ünal insiste en su intención de “explicar” y “proporcionar el sentido más claro”. Esto merece un comentario, pues se trata de una decisión epistemológica, que nos enfrenta de inmediato a una serie de preguntas: ¿es preferible clarificar el sentido del Corán en una traducción contemporánea? O, por el contrario, ¿no es preferible una traducción literal, que respete el carácter alusivo del original? Si Ünal se decanta por la primera opción es por considerar que las explicaciones que ofrece pertenecen al mensaje del Corán de forma evidente, y eso por dos razones: 1) el árabe es una lengua elíptica, que a menudo omite partes de una frase, que sin embargo se sobreentienden; y 2) los primeros destinatarios conocían el contexto en que fueron revelados muchos versículos, los cuales aún siendo claros pueden resultar incluso oscuros sin ese conocimiento.

Es pues necesario conocer las circunstancias de la revelación, pero sin olvidar que cada versículo va de lo particular (Arabia, siglo VII) a lo universal (mensaje ético y espiritual), para volver a lo particular (a nuestras propias circunstancias). Conocer las circunstancias de la revelación no significa entonces reducir el alcance de un versículo concreto, como si hubiese sido revelado únicamente para una circunstancia específica. Más bien, se trata de ampliar nuestra comprensión de su sentido, y así poderlo aplicar mejor en nuestro tiempo.

Ünal es consciente de que una traducción explicativa de este tipo, si fuese llevada a sus últimas consecuencias, alargaría de forma exagerada el texto. Por ello trata de mantener un equilibrio, incluyendo en la traducción tan solo aquellas explicaciones que considera imprescindibles, y que se derivan de forma lógica del propio texto. En este sentido, el autor deja bien claro que “las explicaciones que hemos tenido que ubicar antes o dentro de la traducción de los versículos no son añadidos ni modificaciones de ningún tipo del significado de los versículos”.

Como handicap, podría decirse que esta elección, aún siendo perfectamente lícita, hace perder ritmo al texto. Y esto es en parte cierto, aunque a medida que avanzamos en la lectura las explicaciones se van haciendo cada vez menos necesarias, hasta casi desaparecer en las suras finales. Pero lo que se ha ganado es mucho más. Se trata de un libro de consulta, que puede llegar a hacerse imprescindible, más útil para el estudio profundo que no para una mera lectura informativa. Y este es precisamente el lugar que ocupa la traducción de Ali Ünal entre las existentes.

Podemos discutir algunos puntos (y sin duda es ilusorio esperar que exista un acuerdo unánime sobre una traducción que se reconoce como explicativa), pero no el mérito inmenso y el sentido último del esfuerzo realizado. El aparato crítico que lo acompaña da fe de la amplitud de miras, el grado de conciencia y la minuciosidad con la cual el autor ha llevado a cabo su tarea. Ante semejante logro, solo podemos expresar nuestra admiración y gratitud, y recordar el famoso hadiz según el cual todo iÿtihad (esfuerzo por aplicar los mandatos de Dios en el presente) recibirá una recompensa, y si es acertado el doble. Se trata sin duda de un hito, destinado a ocupar un lugar único entre las ya numerosas traducciones del Corán al castellano.

El Sagrado Corán y Su Interpretación Comentada
Ali Ünal
Editorial La Fuente

ISBN : 978-975-278-313-3
Formato : 16,5 x 23,5 (Tapa dura)
Número de páginas : 1416

Más información: http://www.editoriallafuente.es/book.php?ID=2806

7 respuestas a Ali Ünal nos ofrece una traducción explicativa del Corán

  1. Shâhin dice:

    Salam, Abdennur:

    Sólo escribo para puntualizar que la traducción en cuestión no es una traducción del árabe al castellano, sino que es una traducción al inglés publicada en 2006. Esto posiblemente ya lo sabrás, pero estoy seguro de que coincidirás conmigo en que no está de más recordar que estamos hablando de la traducción de una traducción, por lo que sería de agradecer conocer el nombre del o la traductor/a del inglés al castellano. De todas formas, veo que en la página de la editorial tampoco aparece (cosa que lastimosamente ocurre casi siempre en el mundo editorial), pero como después de leer tu artículo ya tengo pensado comprármelo, apenas lo tenga podré salir de dudas en cuanto a la identidad del (re)traductor.

    Recibe un cordial saludo de mi parte,

    “Un lector asiduo”

    • abdennurprado dice:

      Wa salam, Shahîn

      Sí, es cierto, pero en la propia edición del Corán no aparecen los nombres de los traductores de la traducción… por lo menos yo no he sabido encontrarlos. Puedes contactar con la editorial para este tema.

      Un cordial saludo.

    • Ali Yahya dice:

      Şahin:
      Si te interesan tanto los traductores, todos los nombres del equipo editorial aparecen tanto en la página de créditos del libro como en el prólogo de Ali Unal.
      Puedes conseguir el libro desde la página web http://www.islamlibros.com
      Saludos,

  2. omar dice:

    apreciado abdenur, ¿cual edicion del Coran recomienda,algunas tienen un lenguaje algo dificultoso y
    otras un exceso de comentarios, podria aconsejarme?¿es mejor, primero, leer el Coran sin las anotaciones?
    Gracias

  3. Paragraph writing is also a fun, if you be familiar with after that you can
    write if not it is complex to write.

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