El resultado del referéndum suizo en contra de los minaretes no es una sorpresa. Desde hace años la demonización de los musulmanes está en el centro de la escena, se expresa abiertamente a través de los medios de comunicación. Estoy seguro de que un referéndum similar en España daría un resultado mucho más amplio en contra de los minaretes. Y lo mismo si se votase en contra de la construcción de mezquitas o sobre la prohibición del velo. No en vano, una encuesta del Pew Center del año 2008 sitúa a España como el país más islamófobo de Europa.
El término islamofobia se refiere a la hostilidad y la aversión hacia el islam y los musulmanes, considerados como un grupo homogéneo y cerrado en torno a valores arcaicos, cuyas características negativas los hace peligrosos: una amenaza para la seguridad y para la cultura dominante. Esta hostilidad se manifiesta en forma de discriminaciones, prejuicios y agresiones. Los informes de la OUNU, de la OSCE y de la UE demuestran que estas discriminaciones son reales en terrenos como el acceso a la vivienda o a un puesto de trabajo, pero también en las dificultades para abrir mezquitas o ejercer con normalidad sus derechos religiosos. Además, han catalogado centenares de ataques islamófobos, agresiones, incendios de mezquitas, profanaciones de cementerios… incluso asesinatos. Todo esto está sucediendo en estos momentos en Europa, aunque los medios solo divulgan aquellas noticias en las cuales los musulmanes aparecen como agresores.
La aceptación e incluso respetabilidad de la islamofobia en el mundo académico occidental resulta significativa. Es inimaginable encontrar discursos de odio contra negros, judíos o gitanos entre la intelectualidad europea, y sin embargo numerosos intelectuales aceptan de forma acrítica el discurso islamófobo, la idea del inevitable choque de civilizaciones, la incompatibilidad de islam y democracia, la identificación del islam y la violencia, o la aceptación de estereotipos negativos sobre las mujeres musulmanas.
Existen muchas explicaciones al respecto. Por un lado, el islam aparece como el “otro” de las mitologías nacionales decimonónicas: es una amenaza a un concepto esencialista y excluyente de la propia identidad. Los estudios universitarios sobre el islam y Oriente Medio son deudores del orientalismo, definido por Edward Said como la clasificación de los individuos, de los pueblos, religiones y culturas “orientales” en unas categorías intelectuales y esencias inmutables destinadas a facilitar su sujeción al “civilizador” europeo. En este sentido, la islamofobia está estrechamente vinculada a la reproducción de estrategias típicamente coloniales, con la creencia en la misión civilizadora del Occidente blanco como telón de fondo.
Llegados a este punto, es necesario tomar conciencia del significado de esta nueva forma de fascismo. El rechazo del islam ocupa hoy en el imaginario europeo el mismo lugar que el rechazo del judaísmo en épocas pasadas. Se trata del mismo antisemitismo, pero con un objeto de odio renovado, con los musulmanes ocupando el papel del «otro inasimilable», que se niega a abandonar su identidad para sumergirse en el rebaño.
Todos los elementos de la judeofobia clásica europea tienen una correspondencia en la islamofobia:
1. Los musulmanes son presentados con rasgos demoníacos.
2. Los musulmanes son reducidos a un estereotipo: del “judío avaricioso” se ha pasado a la imagen del «musulmán fanático».
3. Los musulmanes son acusados de «no integrarse». Se considera que a causa de su fe religiosa no son leales a los países donde viven, y que su religión les mantiene apartados la sociedad.
4. Se les hace culpables de su propia marginación (transformación de la víctima en culpable).
5. Se repite el mito de “la conspiración islámica para conquistar Europa”. Esta teoría, conocida como ‘Eurabia’, tiene un equivalente exacto en la teoría antisemita de “la conspiración judía para conquistar Europa”, muy en boga en el siglo XIX y principios del XX, y divulgada a través de obras como Los protocolos de los sabios de Sión.
6. Se repite el mito de una «alianza entre la izquierda y el Islam» para destruir los valores cristianos de Europa. Este mito tiene su correlato en la teoría de la «conspiración judeo-masónica-marxista», típica del catolicismo ultramontano en los siglos XIX y XX.
7. Se divulga masivamente literatura antiislámica, que trata de demostrar la perversidad intrínseca del Islam y de los musulmanes. Una muestra es el libro Islam Unveiled, de Robert Spencer, que utiliza los mismos métodos que Entdecktes Judentum (El judaísmo desenmascarado), un clásico antijudío del siglo XVIII, obra del orientalista J. A. Eisenmenger. Ambos autores se presentan como meros eruditos, y operan manipulando pasajes de sus textos sagrados con el fin de demonizar el islam y el judaísmo. La diferencia es que la obra de Eisenmenger fue prohibida por incitar al odio hacia los judíos, mientras que Spencer recibe parabienes.
8. Se repite la propaganda contra las empresas dirigidas por o propiedad de musulmanes, como el Islamic Development Bank en EE. UU como si (más allá de su papel usurero como entidad financiera) cumplieran el papel de siniestras y malvadas entidades dentro de una oscura conspiración internacional. De la misma manera como en los siglos diecinueve y veinte los antisemitas pintaban las instituciones financieras judíos, como los bancos Rothschild o Bleichroeder.
9. Se desacredita a los intelectuales musulmanes, considerando que el hecho de ser musulmanes los hace parciales en cualquier materia, ya que de forma secreta forman parte de un complot islámico para apoderarse de Occidente.
10. Los lugares de culto musulmán son estigmatizados, afirmando que son utilizados para actividades conspirativas. Se repite el mito medieval de las sinagogas (ahora mezquitas) como «conciliábulos judíos».
11. Se repite la idea de que la presencia del Islam constituye «un problema», y que por tanto requiere «una solución». Del «problema judío» hemos pasado al «problema islámico».
Si leemos los centenares de mensajes enviados a los foros de la prensa mayoritaria en España, no sorprende darse cuenta de que las propuestas para solucionar este presunto “problema islámico” sean las mismas propuestas por los antisemitas del pasado. Si no le ponemos remedio, no cabe duda de que la islamofobia representa una amenaza para las democracias europeas.
As-salâm ‘alaikum,
La sorpresa por el resultado sí existe, puesto que todas las encuestas se han equivocado dentro de un marco político más bien conocido y relativamente estable. No creo que los políticos de UDC en Suiza puedan proponer más iniciativas por ahora en la misma línea, que consigan tanta adhesión, porque en realidad se ha atacado a los edificios, y no se podrá validar una discriminación directa a las personas en función de su religión.
Aún así, por supuesto, la situación es más que dramática. La islamofobia en los medios de comunicación y en los medios académicos, suele resumirse en un lema sencillo: “si no eres islamófobo, no eres nadie”. Félix Romeo en el suplemento de libros del ABC del pasado sábado, La Noche Temática del sábado en La 2, etc. los ejemplos virtuales son cotidianos.
Perdón por el carácter redundante de mi comentario. Gracias por escribir lo que has escrito. Con la paz de Allah, poderoso y majestuoso en su belleza.
Gracias a ti, Abenyusuf
Para mi no ha sido una sorpresa, y creo que en otros países (Alemania, Polonia o España, por ejemplo) la respuesta sería mucho más alta en contra de los minaretes. Como muestra, la encuesta de El Mundo: http://www.elmundo.es/elmundo/debate/2009/11/2519/prevotaciones2519.html
Gustavo Bueno propone directamente la prohibición de mezquitas: http://www.lne.es/asturias/2009/12/02/juicio-torres-ala/842209.html
Y Gabriel Albiac se despacha con un llamamiento al genocidio: http://www.abc.es/20091202/opinion-firmas/criminal-benevolencia-20091202.html
Y el editorial de El País de ayer (Sobre alminares), brutal: Ninguna preocupación sobre el avance de la islamofobia, sino todo lo contrario: el problema es el islam. Dice que el resultado de referéndum tiene su origen en la INQUIETUD LEGÍTIMA (utiliza esta palabra) inquietud de los ciudadanos ante la presencia del islam.
En fin, que se prepara un genocidio, y en él trabajan al unísono izquierdas y derechas, incluidos grupos feministas y fanáticos cristianos de extrema derecha.
Abdennur
Fadela Amara, a quién Uds. han denigrado en su página, ha escrito sobre la situación indescriptible de los barrios islamizados de Francia. Ella habló que en estos barrios ya no manda la ley republicana sino la Sharia. Estos barrios ya constituyen estados aparte, algo así como palestinas ¿Existen otras minorias que hagan ésto? Pues realmente no, a no ser de forma puntual y minoritaria de gente que acaba de llegar y tiene problemas económicos, pero las generaciones posteriores se suelen integrar más o menos bien pero en el caso de los islamistas que viven en estos barrios la situación no solo se enquista sino que se reproduce y se agiganta, las nuevas generaciones, educadas en este ambiente dominado por la Sharia y la violencia aumentan mucho más el problema ¿No cree que la población incluso musulmana no debe estar preocupada por la falta de integración de los islamistas en Europa?
Estimado Lyon.
Estás hablando de inmigración, no del islam. Todos los colectivos inmigrantes tienden a cerrarse. Se sienten en un medio extraño, y refuerzan sus lazos familiares y de identidad de origen. Eso le pasó a los españoles inmigrantes en Europa, y les pasa a los chinos en España. En el Casal catalán de Caracas, los catalanes venezolanos llevan barretinas, lo cual es impensable en la propia Cataluña. Es normal, perfectamente comprensible. En el caso de los musulmanes europeos, se encuentran con el muro del rechazo de sus conciudadanos, tanto por ser extranjeros como por ser musulmanes. Doble rechazo, que genera reacciones de “cierre identitario”. Al ser rechazados como musulmanes, erigen al islam en una contra-identidad frente a la cultura dominante. Y no cabe duda de que el islam puede ofrecer a estos marginados una identidad fuerte, de oposición a la cultura dominante.
Pero nada de esto tiene que ver con el islam, sino con procesos sociales bien conocidos. El racismo anti-árabe es una realidad cotidiana para cientos de miles de personas. Rechazo que les impide normalizar sus vidas y acceder a una vivienda, a un trabajo digno, etc. La islamofobia refuerza los guetos. Y luego se culpa a los musulmanes de encerrarse en guetos. Esto es algo que ya se decía sobre los judíos: no se integran, forman guetos, se mantienen aferrados a sus costumbres… También es antisemitismo, la transformación de la víctima en culpable de su propia exclusión. Y mientras más aumenta la islamofobia, más se refuerzan los discursos de ruptura dentro de las comunidades musulmanas: “¿lo véis? No nos quieren ni nunca nos querrá, nos odian porque somos musulmanes, Europa es un club cristiano, donde los cristianos tienen todos los privilegios y los musulmanes somos marginados…”
Es un círculo vicioso. Esto solo tiene una solución: trabajar por sensibilizar a los europeos del peligro de la islamofobia, desarrollar los derechos religiosos de las minorías, normalizar y dignificar la práctica del islam, reconocer el islam como parte de la identidad europea: las raíces de Europa también son musulmanas, y ahí está el paradigma andalusí.
Además, es necesario promocionar o por lo menos apoyar a las corrientes “progresistas” dentro de las comunidades musulmanas, que luchan por la contextualización del islam a la realidad social de la Europa del siglo XXI, asumiendo el discurso de los derechos humanos, la democracia, la libertad de conciencia, la igualdad hombre-mujer…
Todo esto es absolutamente lógico. No hay otra opción, se mire como se mire. Lo demás es alimentar el antisemitismo y atizar el fuego de las confrontaciones pseudo-religiosas, desmantelar la Europa de las libertades y retroceder a la Alemania de los años 30 del siglo pasado.
Un abrazo,
Abdennur
. Esto es algo que ya se decía sobre los judíos: no se integran, forman guetos, se mantienen aferrados a sus costumbres… También es antisemitismo, la transformación de la víctima en culpable de su propia exclusión.
No se puede comparar la judeofobia con la situación actual respecto al Islam en Europa. Los judios siempre han mantenido sus costumbres, pero se han integrado completamente, de forma que por ejemplo en Alemania antes de la guerra eran judios casi el 50% de los abogados y médicos, había muchos profesores de universidad, oficiales del ejército, intelectuales, políticos, empresarios, banqueros que eran judios y no tenían otro problema que su diferencia, pero en ningún caso exigían atención social ni planteaban los conflictos que plantean los musulmanes de Europa, los cuales por otra parte ocupan los últimos escalones de los niveles económicos y sociales de Europa.
Según cierta estadistica de la policía inglesa los musulmanes en Inglaterra son los que ocupan los peores niveles educativos, de empleo y económicos,..com respecto a otros grupos inmigrantes.
Los judios eran odiados por otras razones pero no porque plantearan el más mínimo problema, ni impedían que las leyes del estado se aplicaran en sus comunidades. Los judios querían que sus barrios fueran vigilados por la policía como los demás. Sus barrios estaban mejor cuidados que los demás, lo cual no se puede decir de los barrios islamizados de Europa.
finalmente le tengo que decir que ahora mismo, según el LICRA, los ataques de judeofobia en Europa proceden fundamentalmente de los musulmanes.
Estimado Lyon
Hay miles de profesores universitarios, políticos de alto nivel, científicos, intelectuales, empresarios, abogados, artistas, médicos… musulmanes en Europa. ¡Vaya descubrimiento!
El problema es que muchos musulmanes son inmigrantes de primera generación, lo cual quiere decir que son personas en situaciones de marginación social. Y los prejuicios anti-musulmanes les impiden a muchos prosperar.
El hecho de que ocupen los últimos escalones económicos en muchos lugares, no es motivo para odiarlos. Acabaremos exterminando a los pobres, a este paso. Tu planteamiento es brutal, despiadado. ¿Acaso crees que son pobres por el hecho de que son musulmanes?
Hay anti-semitismo entre los musulmanes, sin duda, y he dicho muchas veces que hay que combatirlo. De hecho, he recomendado en varios informes que deben combatirse conjuntamente la islamofobia y la judeofobia.
LICRA lucha contra el antisemitismo, pero tb condena la islamofobia. Los informes de la ONU, UE y OSCE citan centenares de ataques anti-musulmanes en Europa. ¿Esto no te preocupa?
Pero sí tu quieres seguir con tu odio y tus prejuicios hacia los musulmanes, que Dios te perdone. Pero no puedes ocultar las evidencias: la islamofobia es el fascismo del siglo XXI, la ideología del odio a través de la cual vuelve el antisemitismo.
¿O no ves las semejanzas?
Atentamente,
Abdennur
No ha entendido nada de lo que le he dicho, ni parece que tenga la más mínima intención de hacerlo. cuando he dicho que los judios antes de la guerra representaban en un país como Alemania casi el 50% de los abogados y médicos, además de una gran representación en las universidades y la oficialidad del ejército, obviamente no comparaba con los musulmanes que en aquel tiempo eran una minoria insignificante, como Ud. tergiversa completamente. El meollo de asunto es que los judios eran realmente una minoria pero con su gran capacidad de trabajo y sobretodo inculcando una educación a sus hijos se integraron perfectamente, cosa que por lo que se ve sucede de forma inversa entre la población musulmana en Europa, cada vez hay más jóvenes musulmanes que pasan a la marginalidad, en Francia las “zones sensibles” son cada vez mayores y cada vez surgen más y más, supongo que habrá oido hablar de la piel de leopardo de Francia formada por “palestinas” practicamente independientes. El problema es que estas zonas crecen y crecen sin que la sociedad sepa que hacer. Por supuesto que no odio a los musulmanes, pero creo que su actitud de culpar a los demás de lo que ocurre, exculpando completamente al Islam de lo que está sucediendo en Europa tan solo nos lleva al desastre,…
La votación de Suiza realmente es casi anecdótica sino fuera que el pueblo suizo ha votado este asunto en contra de su gobierno y sus intereses, cosa un poco rara en estos tiempos. El hecho que les puede perjudicar mucho economicamente revela que el malestar por la situación de la proliferación de la marginalidad entre los musulmanes, su creciente falta de integración está alarmando a los ciudadanos suizos.
El problema no es tanto la situación actual sino la conciencia que las cosas se van agravanda cada día. Esperemos que España sepa manejar la situación futura de mejor manera que lo están haciendo estos países, porque España con su menor capacidad económica y su carencia de estado de bienestar realmente no creo que pueda afrontar una situación semejante,..
Espero esté de acuerdo que todos juntos tenemos que encontrar una solución a este gravísimo problema, y que hay que encontrar alguna manera de integrar adecuadamente a los musulmanes en Europa. e no hacerlo, de seguir creando “palestinas” en Europa y proximamente en España solo conducirá a la guerra civil,…
Un saludo
Estimado Lyon. Cuando digo que hay miles de musulmanes médicos, abogados, profesores universitarios, etc., me refiero a la Europa actual.
No hay tal “falta de integración” entre los musulmanes suizos, ni marginación. La mayoría son europeos de nacimiento, procedentes de los Balcanes o Turquía. Son tan europeos como tu o yo. Los cantones donde hay más musulmanes han votado a favor de los minaretes. Los que han votado en contra no lo han hecho por conocer a sus conciudadanos musulmanes, sino por la proyección de estereotipos repetidos por la prensa y think thanks neocón, que trabajan por crear una imagen negativa de los musulmanes, que sirva a las políticas imperialistas y a la rapiña de los recursos naturales de oriente.
Tienes razón sobre el peligro que la islamofobia representa para España: aquí no tenemos la cultura democrática y de pluralismo religioso que en el resto de Europa. No sorprende que seamos el país más islamofobo y antisemita de Europa. Pero no creo que vayamos a un escenario de guerra civil, sino hacia el genocidio de los musulmanes.
[...] Autor: Abdennur Prado [...]
Todos los que estudian el fenómeno de la falta de integración de los musulmanes en Europa, por ejemplo en Francia ven una serie de caracteristicas de los musulmanes que no tienen otras comunidades:
-La falta de integración de cientos de miles de jóvenes musulmanes de la tercera y la cuarta generación: Ud. echa la culpa a la sociedad francesa, pero por lo que he podido estudiar, el estado francés ha invertido e invierte grandes sumas en la promoción y la integración de estos jóvenes.
- Las crecientes exigencias de índole religiosa, comida halal en colegios, prisiones, hospitales. Exigencias de ser atendidos por personal del mismo sexo en hospitales. Horario de piscinas para musulmanas, además la exigencia de terrenos públicos para mezquitas y cementerios islámicos, cosa que de acuerdo con la ley de laicidad del estado no se puede hacer, pero se solventa el asunto con el arrendamiento por un euro.
-El enorme aumento de “zones sensibles” en donde no entra la ley republicana, zonas muy degradadas regidas por la sharia. Fadela Amara ha hablado ampliamente de como son maltratadas las chicas musulmanas en estos barrios.
Las perspectivas no son muy alagüeñas. Es absurda su idea de un genocidio. Lo más probable es una evolución hacia un sistema millet del imperio otomano que hoy en día existe en el Líbano, en donde las comunidades respectivas están más bien enfrentadas y organizadas al margen del estado. Esto es lo que no gusta al ciudadano europeo que quiere mantener una sociedad basada en un estado libertal con los tres poderes separados, en donde existe una ley igual para todos y por supuesto no quieren un sistema basado en comunidades separadas, con leyes distintas y periodicamente enfrentadas entre si.
La situación de los musulmanes de origen árabe en Francia es la de colonizados en su propio país, los indígenas de la República. Francia es un modelo de muchas cosas, pero su política hacia el islam y los musulmanes es simplemente racista.
¿Crecientes exigencas de índole religiosa? ¿Así llamas al normal ejercicio de la libertad religiosa? Cuanta ignorancia! No sabes nada de derechos fundamentales. ¿La libertad religiosa no gusta al ciudadano europeo? Yo soy ciudadano europeo, y defiendo la libertad religiosa, de los musulmanes y del resto de las confesiones. Quienes niegan los derechos de los musulmanes (como los de cualquier otro colectivo) son los fascistas.
Abdennur
Algunas repercusiones en Europa
Francia: 49.000 lectores de Le Figaro, 73% a favor 27% contra votarían para prohibir nuevos minaretes en su país. 24.000 lectores de L’Express están de acuerdo un 86% contra un 12% en lo mismo. Un importante columnista Ivan Rioufol de Le Figaro, escribió un articulo titulado “Homenaje a la resistencia del pueblo suizo”. El presidente Nicolas Sarkozy fue citado diciendo que “El pueblo de Suiza, como el de Francia, no quiere que su país cambie, que sea desnaturalizado. Quieren conservar su identidad”
Alemania 29.000 lectores de Der Spiegel votaron un 76% a favor y 21% en contra en prohibir los minaretes en Alemania. 17.000 lectores de Die Welt votaron un 82% a favor y 12 en contra a favor de “ Si, yo estoy molesto por los minaretes” sobre “No, se limita la libertad de religión”
España: 14.000 lectores de 20 Minutos votaron a favor un 93% y 6% en contra “Bien, debemos refrenar la creciente islamización” contra “ Mal, es un obstáculo para la integración de los inmigrantes” 35.000 lectores de El Mundo respondieron con un 80% a favor y un 20% en contra que daban apoyo a la prohibición de los minaretes.
Assalamu alaikum wa rahmatullah, Apreciado y Distinguido Abdennur Prado:
Siempre fiel a tus artículos, los cuales, cosecho con agradecimiento.
Así empezó el holocausto. Estigmatizando al judío y su religión, implicándoles en todos los problemas que sufrían los pueblos de Europa. Con ello se conseguía alimentar el monstruo del odio y el miedo hacia el diferente, después se le deshumaniza, no es como nosotros y cuando el odio y la deshumanización ya está suficientemente arraigada en las “débiles” mentes de aquellos.
Entonces se pasa al último eslabón “la solución final”. En estos momentos los propagandistas de la solución final están en las primeras fases de su estrategia.
Por otra parte, Es el ESTADO el que determina y condiciona a toda la sociedad.
Es el ESTADO el que permite o prohíbe la enseñanza o la práctica de algo.
Son los Estados los que deben respetar y garantizar el respeto a los Derechos Humanos. En nada afecta lo que piense un creyente que pretenda poseer la única verdad.
Pero cuando se pretenden imponer esas creencias a través de los poderes de un Estado, entonces si comienza a afectarnos a todos.
Por eso es del todo inasumible al entremeterse los religiosos en la estructura estatal de la sociedad. De cualquier religión.
…incluida la enseñanza.
Salam,
KARIM (Un Abrazo desde Melilla).
Gracias, Karim
As salamu aleykum
Sermón del viernes en Al Aqsa TV
http://www.bivouac-id.com/2009/07/14/antisemitisme-ordinaire-en-terre-dislam-sermon-du-vendredi-sur-al-aqsa-tv/
[...] La islamofobia es la judeofobia del siglo XXI [...]