¿Puede una mujer dirigir en la oración a hombres y mujeres y pronunciar el jutba de los viernes? Estas son algunas de las preguntas que debatieron miles de musulmanes/as en el mundo. El motivo: el anuncio realizado por la Progressive Muslim Union de que Amina Wadud Muhsin iba a dirigir el yum’a del viernes 18 de marzo del 2005 en Nueva York, dando el jutba y dirigiendo la oración colectiva.
La reacción en las comunidades oficiales de New York ha sido negativa. El Imam de la Mezquita de la Hermandad Islámica de Harlem, Talib Abdur-Rashid, ha calificado el evento como “un truco publicitario”. Muhámmad Shamsi Ali, Imam del Centro Cultural Islámico de Nueva York, ha declarado que si Amina Wadud dirige la plegaria frente a un grupo de hombres y mujeres, “esto no está permitido en el Islam, pues contradice sus enseñanzas religiosas”. Imam Omar Abu Namous, del Centro Cultural Islámico de Nueva York criticó fuertemente a Amina Wadud, afirmando que el anuncio había despertado la furia de los musulmanes.
Tras el rechazo de las tres mezquitas más importantes de la ciudad, la oración fue convocada en la Sundaram Tagore Gallery, una galería de arte dedicada a actividades interculturales. Una amenaza de bomba obligó a desconvocar el acto. Finalmente, el yum’a tuvo lugar el día previsto, en una sala cedida por la Iglesia Anglicana. A la oración colectiva acudieron más de un centenar de personas, hombres y mujeres, y fue realizada entre fuertes medidas de seguridad.
El acto ha causado una auténtica conmoción, y ha sido divulgado ampliamente en el mundo islámico. Algunos lo ven como un despertar de la ummah, un gesto revolucionario. Para otros, se trata de una innovación infame. Entre las voces discrepantes, la del imam de la mezquita de la Universidad de al-Azhar, Sheij Sayed Tantawi, el Gran Mufti de Arabia Saudí, Abdul Aziz Al Shaij, y otras “autoridades religiosas” de Marruecos, Pakistán o Jordania.
Amina Wadud es profesora de Estudios Islámicos en la Universidad de Virginia, conocida en el ámbito académico por su libro “Qur’án and women: Rereading the Sacred Text from a Woman’s Perspective”. Amina Wadud ya está acostumbrada a las descalificaciones. Es mujer, negra, musulmana y norteamericana, con lo cual su conocimiento del racismo y la discriminación humana se debe a múltiples factores.
El debate ha girado en torno a una pregunta: ¿es lícito dentro del islam que una mujer dirija en la oración a hombres y mujeres? Desde cierto punto de vista, la simple pregunta es ofensiva. Los musulmanes/as hace tiempo que nos hemos acostumbrado a este tipo de preguntas, y contestamos pacientemente con el Qur’án en el corazón, y el ejemplo de Muhámmad, paz y bendiciones, como guía:
- No existe ni una aleya en el Qur’án ni un solo hadiz que prohíba a una mujer dirigir la oración ante hombres y mujeres o niegue su derecho a dar el jutba
- El Qur’án atestigua la capacidad de la mujer para dirigir una comunidad, tanto política como espiritualmente, incluido el grado de la profecía
- Las condiciones requeridas para realizar el jutba son el conocimiento del Qur’án, de la Sunna y de las enseñanzas del islam, además de la condición interior de la persona (su imam o confianza en Dios). Nada de esto tiene que ver con el género .
- Existe un hadiz donde se demuestra que el profeta Muhámmad (saws) eligió a una mujer para dirigir las plegarias colectivas de su comunidad
En principio, esto es suficiente para cerrar cualquier debate, para saludar la plegaria del día 18 como un acontecimiento histórico, la recuperación del islam genuino de un machismo que muy poco tiene que ver con las enseñanzas del Profeta, la paz sea con él. Un acontecimiento que nos remite a la superación de la confusión entre el islam y los elementos culturales de algunos pueblos, para ser recuperado como un mensaje de liberación universal. No hay nada que añadir, y sin embargo, durante estos días nos hemos encontrado con voces discrepantes, algunas de ellas demasiado graves como para pasar inadvertidas.
No es necesario considerar lícito el imamato femenino para lamentar la pobreza intelectual mostrada por algunos personajes que ocupan cargos de prestigio dentro del mundo islámico: el imam de Meka, el imam de Medina, el gran Mufti de Arabia Saudí, el rector de la Universidad de al-Azhar… El tono general de las fatuas y declaraciones sobre el tema nos ofrece una muestra del talante de estos personajes. Como ejemplo, damos la respuesta de Al-Allamah Abdul-Aziz Ibn Abdullah Al Shaykh, actual Gran Mufti del Reino de Arabia Saudita, Jefe del Consejo de Escolares Mayores y Jefe del Comité Permanente de Investigación Islámica y Fatwa:
“Por Al-lâh, si la gente ha alcanzado este nivel, si la gente se ha rebajado a sí mismos a este nivel, esto es perversión sobre perversión. No le está permitido a una mujer el guiar a un hombre en las oraciones. Si ha llegado a un punto donde una mujer desea guiar a hombres y mujeres en las oraciones, debería saberse que su propósito y el propósito de sus seguidores no es traer el bien, más bien es hacer la guerra contra Al-lâh y Su Mensajero. Ellos no han establecido esta oración del viernes, sino como un testarudo rechazo de la verdad y una invitación a la perversidad y una disuasión de las enseñanzas del Islam.”
Otros ulemas son más precisos, e incluso ofrecen argumentos. El gran mufti de las Maldivas causó gran sorpresa al declarar que el imamato femenino está prohibido porque en el islam la autoridad pertenece exclusivamente al hombre, “ya que Al-lâh es masculino”. Estas declaraciones fueron rápidamente contestadas. Decir que Al-lâh es masculino es otorgarle un sexo, un acto de shirk o idolatría de los más groseros. Esto es algo que deberían saber todos los musulmanes, hasta en los grados inferiores de la enseñanza. La ignorancia del Gran Mufti de las Maldivas sobre el islam se puso al descubierto. Un caso especialmente deplorable es el de un imam de una importante mezquita londinense, para quien el imamato femenino es del todo inapropiado, ya que la mujer imama podría salpicar de sangre a los creyentes cuando se agachara.
El día 17 apareció la fatwa de Yusuf Qaradawi, editada en Islamonline. Qaradawi es muy conocido en el mundo árabo-musulmán por su participación en al-Jazeera, donde tiene une espacio propio. Desde el principio, deja clara su postura:
“A lo largo de la historia del Islam nunca se ha oído de una mujer dirigiendo la oración del viernes o dando el sermón. Esta establecido que el liderazgo en la oración debe ser para los hombres… La plegaria en el Islam implica diferentes movimientos corporales… No corresponde a la mujer, cuya estructura física natural despierta los instintos de los hombres, dirigir a los hombres en la oración y permanecer delante de ellos, pues esto puede distraer la atención de los hombres de la concentración en la oración y la atmósfera espiritual que ello requiere… Solo los hombres pueden realizar la llamada a la oración y dirigir a los hombres en las oraciones. (…) Mi consejo a la hermana [Amina Wadud] es que debería volver a su Señor y religión y extinguir esta lucha del todo innecesaria. Aconsejo también a mis hermanos y hermanas musulmanes de los Estados Unidos a no responder a esta agitadora llamada y a permanecer unidos frente a los juicios y conspiraciones que se tejen a su alrededor.”
Al margen de las anécdotas más o menos bochornosas, se han producido declaraciones sumamente graves. En su comunicado del mismo día 17, la Assembly of Muslim Jurists in America ha sido más tajante:
“Existe un consenso unánime en toda la ummah, del este hasta el oeste, que las mujeres no pueden dirigir la oración del viernes, ni dar el sermón. No se ha encontrado nunca en ningún texto de jurisprudencia de hanafíes, malikíes, shafi’íes o hanbalíes, ni siquiera entre los chiítas, que diga que una mujer pueda dirigir la oración del viernes o dar el sermón. Esta opinión es una innovación y una herejía desde todos los puntos de vista… cualquiera que realice esta demanda o favorezca su realización es un hereje.”
Como podemos observar, el recurso a la declaración de hereje y al takfir (declaración de kufur, no musulmán) es tan ridículo como socorrido. Sirve para zanjar cualquier cuestión en la cual estos supuestos ulemas carecen de argumentos. Si leemos el texto completo del comunicado de la Assembly of Muslim Jurists in America, nos damos perfecta cuenta de la impotencia de nuestros alfaquíes, deseosos de demostrar que Amina Wadud está cometiendo un acto imperdonable, pero carentes de argumentos islámicos. Su violenta condena no está respaldada por ni una sola cita del Qur’án, ni una sola referencia a la Sunna del Profeta, que la paz sea con él. ¡Ni una sola!
Los argumentos para esta prohibición son los siguientes:
- El cuerpo de la mujer es provocativo, y podría distraer a los hombres a la hora de realizar sus oraciones.
- El profeta permitió a la mujer dirigir la salat tan solo delante de otras mujeres o a sus familiares y en el ámbito privado.
- Se trata de una innovación, algo desconocido en la historia del islam
- Existe un consenso entre los sabios del islam que niega la licitud del imamato de la mujer ante los hombres.
Sobre el primer punto, solo puedo mostrar mi desconcierto. Opiniones de este tipo nos ofrece un cuadro de los musulmanes muy poco elevado, incapaces de concentrarse ante una mujer vestida y velada. Dado que Qaradawi no ha realizado nunca la salat tras una mujer, puedo aportarle mi experiencia. La salat es por Al-lâh, detrás de una mujer como detrás de un hombre.
Sobre el límite impuesto al imamato de las mujeres, se basa en una lectura muy particular del siguiente hadiz:
“Está testimoniado sobre Umm Waraqah —la cual había aprendido el Corán de corazón— que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lâh sean para él— le ordenó actuar como imam para la gente de su casa (ahlu Dariha), y ella tenía un muecín, y ella acostumbraba a hacer de imam para la gente de su casa.”
Qaradawi dedica el grueso de su fatwa a comentar este hadiz. El motivo: dado que no existe ningún texto del Qur’án o de la Sunna que prohíba el imamato de las mujeres, trata de realizar una lectura restrictiva. Según Qaradawi, este hadiz limita el imamato femenino a su domicilio particular, y solo en el caso de que ellas sean las más versadas en el Qur’án.
Esta opinión se basa en una lectura limitada del término árabe dar. Esta palabra significa casa tan solo en un sentido metafórico, como en las expresiones dar al-islam, o Darfur, la tierra (zona) de los Fur. La necesidad de un muecín demuestra que la llamada a la oración va más allá del ámbito doméstico. Además, otros hadices muestran que entre la gente de su casa había también hombres, incluido el muecín. La conclusión parece clara: todas las restricciones que se quieren hacer de este hadiz son arbitrarias, no están en el hadiz sino en la mente de los hombres. Umm Waraqah bint Abdullah, una mujer de los Ansar, fue designada por el profeta como imam de la Mezquita de su zona, situada en las cercanías de Medina, y a donde acudían a rezar hombres y mujeres.
Al ser preguntado sobre Umma Waraqah, esta es la respuesta que ofrece Muhammad Hamidullah, especialista en la historia de los primeros tiempos del islam, y conocido internacionalmente por su traducción francesa del Qur’án:
Esta establecido que el Profeta (paz y bendiciones sobre él) nombró a una mujer como líder o imam de la mezquita de su localidad, y que numerosos hombres solían rezar tras ella. El muecín era un hombre. Es obvio que él también rezaba tras la imama. Esto está relatado en el Sunan de Abu Da’ud y en el Musnad de Ahmad ibn Hanbal.
(The emergence of Islam. Publicado por Adam Publishers & Distributors Shandar Market, Delhi, India).
Sobre el “consenso unánime de los sabios a lo largo de la historia”, decir que un estudio honesto no permite hacer afirmaciones de este tipo. Entre los destacados alfaquíes que han defendido el imamato de la mujer, hay que citar a Abu Thawr (muerto 240 de la Hégira), de la escuela del Imam Shafi’i. También a Abu Dawud (muerto 270 H), fundador de la escuela Zahirí. Y al gran Tabari (muerto el 310 H), comentarista coránico y creador de una escuela de jurisprudencia desaparecida. ibn Rushd afirma en su Bidayat al-Muÿtahid que Abu Thawr e ibn Tabari son una excepción entre los ulemas, dado que “permiten a las mujeres dirigir a los hombres en las plegarias sin restricciones” (Vol.1, pg.354). Aunque ibn Rushd no se muestra abiertamente partidario del imamato femenino, a continuación realiza una crítica sobre la exclusión de la mujer de todos los ámbitos sociales, pronosticando que esa sería la causa de la ruina de las sociedades musulmanas. En su Futuhat al-Makiyya, ibn Arabi sí defiende el imamato femenino de forma contundente.
Los que defienden el “consenso” (ijma) de los ulemas no desconocen estos casos. Simplemente, argumentan que el concepto de consenso fue establecido con posterioridad, y por tanto no puede incluir a Abu Thawr ni a Tabari. Aquí cabe preguntarse, ¿cuándo se produce este consenso, a quién incluye? Dado que existen muchas definiciones contrapuestas sobre lo que debe ser considerado el “consenso entre los sabios”, nuestra perplejidad aumenta. (Dicho claramente: ni siquiera existe consenso sobre lo que implica este consenso).
Lo que resulta sorprendente es saber que incluso entre los hanbalíes el imamato de la mujer ante los hombres es aceptable, por lo menos en determinados casos. El propio Qaradawi cita a az-Zarkashei:
“De acuerdo con Imam Ahmad [ibn Hanbal] y la mayoría de sus seguidores, es permisible que las mujeres dirijan a los hombres en las oraciones de tarawih.”
Todo esto no hace sino aumentar la confusión: ¿cómo se justifica el permiso en estos casos y la prohibición en otros? ¿Cómo se justifica este reconocimiento del imamato femenino en una fatwa que empieza diciendo que “esta establecido que el liderazgo en la oración debe ser para los hombres”, y donde se establece que la mujer no puede situarse ante los hombres porque los excita? ¿En las oraciones de tarawih el cuerpo de la mujer deja de ser provocativo y un motivo de distracción para los hombres?
ibn Taymiyah (muerto 728 Hégira) destruye la afirmación según la cual es consenso que los hombres no pueden rezar tras las mujeres:
“Es permisible que una mujer instruida dirija en las oraciones de tarawih a hombres iletrados, según el reconocido aserto de Ahmed [ibn Hanbal] y en otras oraciones no obligatorias. Sobre esto existen dos hadices.” (Radd al-Maratibul-Ijma, pg. 290, ed. Dar ibn Hazm)
ibn Taymiyah se refiere a las narraciones contenidas en el Musnad de ibn Hanbal donde se afirma que las mujeres pueden dirigir la salat de los hombres también en las oraciones nafl (no obligatorias). Hay que señalar que algunos estudiosos niegan que ibn Taymiyah escribiese esta obra. Sin embargo, también en la recopilación de sus fatwas se refiere a la permisividad de que la mujer dirija la oración, cuando ella es versada en el Qur’án y ellos ignorantes (Majoo al-Fatawa, Vol. 23, Pg. 248).
Tal y como atestigua el llamado “Sheij de los hanbalíes” ibn Qudamah, existió una larga discusión entre los tradicionalistas sobre el imamato de la mujer, no solo en las oraciones tarawih y nafl, sino en las oraciones generales. Ibn Qudamah se detiene a refutar a aquellos que defienden el imamato de la mujer sin restricciones (Al-Mughni, Ibn Qudamah, Vol.3, pág.33, ed. Dar al-Hijr), lo cual demuestra que en su época todavía era un asunto discutido. Murió en el año 720 de la Hégira.
No nos dejemos engañar. El “consenso de los sabios” contra el imamato de la mujer es inexistente, y no existe ningún hadiz o aleya del Qur’án que prohíba a la mujer dirigir la oración del viernes.
A pesar de lo débil de sus argumentos, es lícito que Qaradawi intervenga para dar su opinión sobre el asunto, interpretando la Sunna a su manera. Si Qaradawi (o cualquier otro musulmán) considera este tipo de actos como ilícitos, puede denunciarlos y no asistir a ellos. Lo que es incomprensible es que se dirija a Amina Wadud en términos tan duros, advirtiéndola para que “vuelva a su Señor y a su religión”, como si ella ya no fuera musulmana o se hubiese desviado. Más graves son aquellos pretendidos ulemas que afirman que Amina Wadud ha hecho apostasía, un tipo de comentarios que dan la medida exacta del estado de la ummah.
Una postura más civilizada es la representada por Aslam Abdullah, editor del Muslim Observer y director de la Islamic Society de Nevada. En un artículo aparecido en Islamicity, afirma el derecho de Amina Wadud a actuar de acuerdo con sus propias conclusiones, y respeta su carácter de ulema del islam:
“Ella conoce los significados e implicaciones de su iÿtihad [esfuerzo interpretativo] a los ojos de Dios, y será juzgada de acuerdo con ello. Aquellos que están en desacuerdo con su iÿtihad serán del mismo modo juzgados de acuerdo con su entendimiento del asunto.”
Aquí vemos expresarse el islam con claridad, el respeto debido a todas aquellas opciones que emanen de una lectura sincera del Qur’án y de la Sunna. A continuación, el Dr. Aslam esboza una crítica basada en la falsa efectividad del acto. Lo que reprocha a las organizadoras es la gratuidad del gesto: ¿acaso esto ayudará a mejorar la situación de las mujeres? ¿no se trata de mero ruido mediático que ahonda las diferencias entre musulmanes (acusación de fitna)?
El Dr. Aslam Abdullah se declara “moderado”. Su problema es que no se atreve a apoyar el acto por parecer demasiado progresista a los ojos de los conservadores, y no se atreve a condenarlo, por parecer demasiado retrógrado a los ojos de los progresistas. Para él, se trata de una controversia que en nada ayuda a mejorar la situación de la mujer musulmana, y que es propicia a la exaltación de los egos, de todos aquellos espíritus inquietos que se nutren de generar polémica.
Desde esta perspectiva, cualquier acto que llame la atención o provoque controversia es negativo. Así pues, no hay que protestar por las lapidaciones, por la condena a muerte de homosexuales, ni por la manipulación que ciertos grupos (no musulmanes) hacen del islam para cometer actos terroristas. Hay que ser moderados, portarse como creyentes recoletos en medio del incendio de la ummah.
Este tipo de discurso quiere ignorar la realidad. Tiende a dejar las cosas como estaban, a perpetuar situaciones de injusticia. Ignora el derecho de las mujeres a dirigir las oraciones, y a no aceptar la coacción de aquellos que se consideran únicos depositarios de la Palabra revelada. Ignora que el acto del viernes 18 no es una afirmación del ego de nadie, sino una contribución importante al restablecimiento del islam, tal y como fue transmitido por Al-lâh y Su Mensajero, que la paz sea con él. Esto es, justamente, lo que proclama el comunicado de la Progressive Muslim Union:
“Fundamentalmente, este evento trata de las mujeres musulmanas en la reclamación de su lugar correcto en el Islam. No trata de ninguna persona o personalidad específica. Nuestro único programa es el de contribuir a crear comunidades musulmanas que reflejen la naturaleza igualitaria del Islam. Este acto no es una protesta, y los musulmanes que asistan a la plegaria del día 18 de marzo deben venir juntos para adorar a Dios. Este es un encuentro de carácter espiritual, nada más ni nada menos. Amamos y nos preocupamos profundamente por nuestra comunidad, y creemos que la gente de bien puede llegar a variar sus criterios en relación a las bases legales sobre la dirección de la plegaria por parte de mujeres. No pretendemos “cambiar” el Islam, ni condenar a otros que interpreten nuestra religión de forma diferente. Si los musulmanes tenemos que afrontar los numerosos retos que nos esperan, debemos crear espacios libres para el diálogo interno— silenciando las visiones opuestas no se consigue nada excepto el aumento del resentimiento y conduce a que mucha más gente se sienta marginada. Como comunidad, necesitamos conocer la riqueza de nuestra fe y la multiplicidad de interpretaciones que han existido en nuestra tradición. Desafortunadamente, en vez de comprometernos en una discusión abierta, una pequeña minoría de nuestra comunidad continúa propiciando la intimidación y la amenaza en vez de buscar la convergencia con, por usar las palabras de nuestro Qur’án, “aquello que es más bello”, bil-ati hiya ahsan (Qur’án 16:125).”
Al final, y el mismo día 18, los organizadores del evento tuvieron una grata noticia. En declaraciones a un periódico local, el Mufti Sheij de Egipto Ali Gum’a afirmó que la dirección de la oración mixta por parte de una mujer es permisible. Según el Mufti, en temas donde existen diferentes punto de vista como este, la decisión final corresponde a las personas concernidas: “Si la congregación acepta a una mujer como imama, entonces esto es asunto suyo y no hay nada malo en ello, desde el momento en el cual esa comunidad admita esta costumbre”.
Posteriormente, llegaron también los apoyos de Moeslim Abdurrahman de Muhammadiyah, la segunda organización islámica en importancia de Indonesia, y de Mansur Escudero, Secretario General de la Comisión Islámica de España. En la web www.muslimwakeup.com se puede consultar la lista de personas y organizaciones islámicas que se han adherido al acto. Por el contrario, las fatwas y declaraciones en contra de Amina Wadud han ido en aumento, tanto en número como en la agresividad de sus planteamientos.
En toda esta discusión, una cosa ha quedado clara: en lo que respecta al imamato de las mujeres, existen diferentes sensibilidades. Si algunos/as musulmanes/as consideran lícito que una mujer dirija el yum’a, argumentando a partir del Qur’án y de la Sunna, están en su derecho. Las contradicciones entre las autoridades religiosas no son nuevas, y no deben ser consideradas como fitna (discordia), sino como una expresión del carácter abierto del islam.
Pero solo Al-lâh sabe.
Enero 26, 2008 a las 10:56 am |
[...] Polémica sobre el imamato femenino [...]
Octubre 19, 2008 a las 5:17 pm |
Un solo comentario respecto al imamato de las mujeres. El que diga que no hay nada en los haddices que lo contradiga, es que no ha leido los haddices, sino un manual de iniciación satánica. Asi que lee el Sahih Muslim y encontrarás que una mujer no puede dirigir sino es la plegaria de otras mujeres sin preceder al grupo, es decir, alineada con ellas. Pero amigo, yo creo que tu disertación la has establecido en función del resultado que deseabas obtener para “quedar bien” con ciertos oidos de los cuales esperas alguna satisfacción material.
Que Allah guíe a los verídicos y maldiga a los embusteros. Dí conmigo Amín.
Que Allah despeje del camino del Islam a todos los oportunistas sin escrúpulos.
Octubre 19, 2008 a las 7:37 pm |
As salamu aleykum
Tu brillante (por su ausencia) argumentación demuestra algo que he sostenido en todo momento. Los que rechazan el imamato femenino no tienen argumentos, y se refugian en descalificaciones e insultos personales. Esto solo demuestra su miseria moral, así como el vacío de su rechazo del imamato femenino, que no tiene la más mínima base ni en el Corán ni en la Sunna de nuestro amado Profeta. En realidad no es necesario argumentar a favor del imamato femenino. Es suficiente leer las fatuas en contra para darse cuenta de que es algo perfectamente válido, por el hecho de que nunca nadie ha sido capaz de citar ni un solo hadiz o aleya del Corán en contra del derecho de las mujeres de dirigir las oraciones ante hombres y mujeres.
Así que dí amín y lavate la boca. Que Al-lâh proteja a los musulmanes de aquellos que se llaman a si mismos musulmanes pero están en el din de los calumniadores.
Abdennur
Octubre 21, 2008 a las 11:13 am |
Tu lamentable exposición me hace recordarte un haddiz en el que Rasul (sobre él la Oración y la Paz) dice : “Aquel que dice que yo he dicho algo que no he dicho nunca tendrá el infierno como recompensa”.
Embustero, calumniador. Rasul no ha hecho nunca algo semejante.
Esto debería ponerte los pelos de punta pero yo no creo que tú sas sensible ni al haddiz ni al Qur’an sino a tus propios intereses personales.
Tu has dicho que el profeta puso a rezar a una mujer delante de los hombres ,insensato.
Porqué mientes tan descaradamente, no te da pánico mentir?. Y encima, no solo no oyes los consejos sino que insultas a los que te los dan con buena voluntad.
A tí el Islam te importa un comino, puesto que estás fuera de él.
sobre él laQue Allah proteja a los musulmanes de personas como tú, pues como dice el Quran los chayatins están entre los hombres y los genios.
Existen varios haddices que hablan de la prohibición de esta práctica. Sin embargo, a tí que te importan los haddices sino son de tu religión?.
Eres tú una de las personas miserables que extienden la fitna entre los musulmanes, de los que dice el Qur’an: “Cuando los hablas de sus errores, te dicen, nosotros sólo somos reformadores”.
Cambiate el nombre por abdu-z-zulumat, o sino mejor, arrepiéntete y haz la chahadah, pues a fe que tu no perteneces a la Umma de Muhammad sino al hizb del lapidado.
A tí tu “religión”, y a mí la mía (el Islam).
Octubre 21, 2008 a las 11:33 am |
Ah una cosa más.
Tienes un carácter colérico.
Yo te he hablado con el Yid, es decir, la fuerza que Allah ordena para reprimir las injusticias.
Tú, además de ignorante, sacas pecho, que pena de verdad.
Contigo podemos aplicar eso que dice el Quran : “Llamad a vuestros hijos y esposas e imprecad la maldición de Allah sobre los embusteros” .
Yo estoy en disposición de hacerlo, tu no.
Así que deja de mentir.
Octubre 21, 2008 a las 11:40 am |
estimado Abdulkarim
Creo que se va la cabeza. Solo he citado a otras personas y sacado conclusiones. En este caso, quien ha escrito que el Profeta (saws) ordenó a una mujer dirigir las oraciones ante los hombres en la mezquita de su barrio es Muhammad Hamidullah, un sabio reconocido internacionalmente, traductor del Corán a diversas lenguas, entre otras el urdú y el francés, en la traducción francesa validada por Arabia saudi. ¿Es Muhammad hamidullah un embustero y todo lo que me lanzas?
He mostrado también que algunos de los más grandes juristas del islam apoyaron el imamato femenino. Y a la lista hay que incluir el gran ibn Arabi, shaij al-Akbar, quien escribió expresamente diciendo que las mujeres tenían derecho a dirigir las oraciones ante hombres y mujeres. ¿Era ibn Arabi (el más grande de losmaestros) un oportunista y todo eso?
Y también he citado hadices recogidos por Imam Ahmad ibn Hanbal, según los cuales Aixa dirigió oraciones ante hombres y mujeres. ¿Era ibn Hanbal un embustero?
Así pues, ¿porque esta resistencia a aceptar las evidencias?
Vuelve al islam y abandona la religión del insulto, que es en la que estás.
Un saludo,
Abdennur
Octubre 21, 2008 a las 11:50 am |
Escribir insultando, calumniando, sacando bilis por la boca… y luego acusar al otro de tener un carácter colérico es absurdo.
Mirate al espejo y abandona el din de los calumniadores. Una cosa es que no estés de acuerdo con mi análisis y otra cosa es que te lances a insultar de esta manera, sin ni siquiera rebatir mis argumentos.
Que Al-lâh te perdone y limpie nuestros corazones.
Un saludo,
Abdennur
Octubre 21, 2008 a las 4:14 pm |
Mira Ibn Hanbal no ha citado nada de eso. Gracias a Allah, he tenido la oportunidad de leer los Sahih Bujari y muslim, y no soy de las personas a las que se las pueda engañar citando mentiras, pues lo que citas no es sino una mentira que sólo a tí te conviene.
Sales citando a Aicha, la madre de los creyentes, y encima la calumnias diciendo que ha dirigido las plegarias de los hombres. Pero, con quien te crees que estás hablando, con un primo al que quieres timar?.
Es evidente que hablo con energía y contundencia, pues es así como un musulman debe reprimir un error tan abominable como tú cometes.
Rasul (sobre él la Oración y la Paz) nunca ordenó o aconsejó a una mujer el dirigir la plegaria de los hombres. Antes bien la mujeres se ponían detrás de los hombres para rezar en la mezquita, y esto es sabido de todo el mundo, así como es sabido de aquellos que han leído los haddices que una mujer sólo puede dirigir el salat de otras mujeres sin adelantarse al grupo.
Tú eres el que has calumniado a Rasul y a su esposa, quien es también mi,madre, que me calumnies a mí no me hace nada, pues yo sé perfectamente donde me encuentro, gracias a Allah.
Tú eres el que hecha espumarajos por tu mentirosa boca hablando pestes de la gente de Allah.
Rebatir tus argumentos?. Tus “argumentos” son ensuciar las personas de Rasul, Aicha y abu Hanbal? . Eso son argumentos?.
Yo no sé si tengo derecho a pedir que Allah te perdone.
Quieres argumentos? Sirva el haddiz que dice : “Allah puede perdonar todo salvo la mentira”. Y tú no has hecho otra cosa en tu “exposición” citando falsedades.
En lo que respecta al “tono” algo a lo que tú das mucha importancia, sirva el haddiz que dice: “En los últimos tiempos se encotrará a personas cuyas palabras serán dulces y sus corazones como los lobos”.
Otro haddiz: “En los últimos tiempos habrán personas que inventarán haddices”.
Si Rasul nunca encargó a una mujer para dirigir la plegaria, quién eres tú para apoyarlo?
Ni la primera ni la segunda generación después de él, de las que él dijo quer eran las mejores hicieron algo semejante.
Rabbi’a al Adawiyyat rechazó el guiar a hombres y los enviaba a Tsufian a-t-Tsauri, quien sin embargo reconocía que el maqam de Rabbi’a era mejor que el suyo.
Crees ensalzar a la mujer y lo único que haces es rebolcarla en el lodo.
Apoyas la mentira y no quieres que nadie te diga nada? Qué arrogancia es esta?.
El señor Prado se encuentra preparado para hacer entrar innovaciones en el Din!!!
Oh!!! maravilla. Un pobre hombre que va contando mentiras haciendo retoques en la Chari’a.
Debes de creerte que eres alguien verdaderamente “preparado” e “importante” para acometer tales empresas. Y quieres que la gente te jalee y te aplauda y que nadie te critique?. Por Allah, hasta que extremos puede llegar el delirio demencial.
Como te he dicho, tú tienes tu religión y yo tengo la mía (el Islam)
Y no vale la pena que yo pierda más mi tiempo en personas como tú, pues no tienes intención alguna de escuchar a nadie que diga la verdad, si es que esta tiene algún significado para tí. Mi deber lo he cumplido, ahora habla todo lo que quieras, mi respuesta está dada: Arrepiéntete y haz la Chahadah.
Hasta nunca Prado.
Octubre 21, 2008 a las 4:58 pm |
¡Que barbaridad! Eres como una caricatura del fanatismo y de la intransigencia.
El hadiz en el cual se dice que Aisha, la madre de los creyentes, dirigió las oraciones de tarawi ante hombres y mujeres está en el Musnad de ibn Hanbal. Por lo menos eso dice Yusuf Qaradawi, de quien lo he tomado.
De verdad, Abdulkarim, que se te va la olla. Relájate un poco, y que Al-lâh te perdone.
Abdennur
Octubre 23, 2008 a las 8:36 am |
Y este es sólo uno de los haddices que se pueden leer en el Sahih Muslim
Chapter 26 : THE PRAYING WOMEN HAVE BEEN COMMANDED NOT TO PRECEDE MEN IN LIFTING THEIR HEADS FROM PROSTRATIONSahl b. Sa’d reported: I saw men having tied (the ends) of their lower garments around their necks, like children, due to shortage of cloth and offering their prayers behind the Apostle of Allah (may peace be upon him).One of the proclaimers said: O womenfolk, do not lift your heads till men raise (them).
Traduciendo el significado en español, quiere decir que las mujeres no pueden adelantar a los hombres en el momento de la prosternación.
Un niño de cinco años comprende ya que la mujer debe quedar detrás de los hombres en el salat, en toda situación, en todo momento.
Este haddiz no lo escribo para ese mentiroso “protagonista de esta locura satánica, sino para todo aquél pobre desavisado que caiga a leer las aberraciones que este destructor del Islam escribre en nombre del lapidado.
Ese tío cita al Qardwy, y reconoce que no ha leido nada de Abu Hambal sino que lo ha oído de alguien. Porqué no dice el malintencionado que el Qardawy ha dirigido la fatwa de condenación contra esa chaytana?.
Qué rigor, ponerse a jugar con la cosa más importante del Islam donde Rasul dijo “en la plegaria está el frescor de mis ojos.
Un hombre desinformando que desafía las fatwas de otros que saben más que él y que encima saca pecho.
Que deje ya de jugar con el Islam, que deje de engañar a los musulmanes.
Yo vivo en Bélgica donde todas las mujeres musulmanas detestan a ese mono que se ha puesto a saltar encima de los payasos que la han estado siguiendo.
Si señores, aquí en este país este señor está visto como un munafiq, de los que Rasul dice que nunca saldrán del Yahannam.
Este señor pretende que aquellos que le van a dar un poco de miserable dinero estén contentos con él, y le consideren como progre, modernista y otras sandeces por el estilo.
Por última vez, pídanle ustedes que se arrepienta y haga la Chahada.
Yo no puedo pedir perdón por él puesto que el haddiz dice que Allah puede perdonar todo salvo la mentira.
Y a los que los secundan lo mismo, que se arrepientan y hagan la Chahada.
Un servidor de Allah y no del lapidado.
Octubre 23, 2008 a las 12:31 pm |
Otro haddiz de Abu Bakr :
“Arruidado será quien ponga a una mujer al frente de sus asuntos”
Este hombre seguro que no ha escuchado ni al-Qardawy ni nunca ha leido a Abu Hanbal.
Sin ir a los haddices de las prohibiciones cuando leemos en el Quran “En este libro y en la sunna de Rasul teneis una explicación para cada cosa” , se comprende por aquél al que no se le haya ido la cabeza o esté loco que si Rasul hubiera considerado que una mujer debía dirigir la plegaria, él mismo lo hubira dicho en público, pues es en la plegaria que se encuentra “el frescor de sus ojos”
Como miente este tío; “Fulano a dicho que mengano dijo que en una ocasión…”. Y esto es un argumento!!!. Ni siquiera el haddiz es para él un argumento.
Antes hablaba de la plegaria, ahora ha bajado a la plegaria del tarawih, la que no tiene un valor canónico. Pues bien, de esto último, aunque no se habla de una plegaria canónica, de esto último digo que es una mentira brutal.
Nuestros argumentos son el Kitab y la Sunna, la Sunna de los sahaba y las introducciones hechas por los reformadores de cada siglo, como por ejemplo la celebración del Mulud. introducido por los maestros sufies. Es de estos últimos que sale el reformador del siglo. El del pasado siglo fué el chaij al-Alawy quien dijo:
“Yo soy el hombre de este siglo”. Sin embargo en estos tiempos sabemos que hay algunos que se dicen maestros sufis siendo mentira, pero este es otro asunto.
El Islam dá a la mujer una categoría inmensa: Puede dar el haddiz, puede enseñar la religión, puede decidir en la casa si tiene más capacidad que su marido, puede ser una waliyya como Rabbi a al-Adawiyya y tantas otras, pero no puede dirigir la plegaria de los hombres.
Aprendamos pues de Rabbi’a quien como mujer conocía bien su lugar. Ella, que aconsejaba al mismo Harun a-r-Rachid en asuntos de estado, cuando un hombre venía para que le guiara, le decía: “Ve a Sufian a-t-Tsauri pues yo soy una mujer y ni puedo ser Imam de los hombres”. Ella tenía el mismo nivel que Hasan al Basri.
Dice el Quran : “Cuando recriminas por extender la corrupción, entonces dicen: nosotros sólo somos reformadores”. Esto es exactamente un retrato de esta discusión.
Dice el haddiz: “Haced atención a la mirada del Mu’min (verdadero creyente) porque este mira con la Luz de Allah.
Es con dicha Luz que me he dirigido a este hombre, y esto no es presunción, sino consciencia de mi situación. Por eso y porque soy consciente de la Verdad en este asunto, me encuentro en disposición de aplicar ese versículo del Qur an que dice:
“Di traed a vuestras mujeres y a vuestros hijos, y tú Muhammad haz otro tanto, e imprequemos la maldición sobre los embusteros”.
Pues los autores de dicha barbaridad, y aún sus colegas en este asunto, merecen la maldición de Allah sin ninguna duda.
A esta gente no le gusta que la gente sepa, para así manipularlos mejor.
Engreidos, maliciosos, con oscuras ambiciones y corazones muertos a la Luz, intentan llevar a los otrs detrás de ellos.
Sin embargo, siempre pueden arrepentirse y hacer la chahadah
Un servidor de Allah y enemigo del lapidado